
Estados Unidos ha declarado que la líder opositora venezolana María Corina Machado podrá regresar a su país y participar «libremente» en futuras elecciones, lo que marca un hito importante en el contexto de la situación política actual de Venezuela. Michael Kozak, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, hizo esta afirmación durante una audiencia en la Cámara de Representantes titulada “América Latina después de la caída de Maduro”. Kozak resaltó que es vital que el proceso electoral incluya a figuras opositoras que actualmente se encuentran en el exilio o que enfrentan restricciones políticas dentro del país.
En su intervención, Kozak enfatizó la necesidad de garantizar elecciones con condiciones competitivas, un registro electoral actualizado y la supervisión de observadores internacionales. Afirmó que su administración busca facilitar un marco adecuado para que todas las partes involucradas en la política venezolana, incluida Machado, puedan participar en la contienda electoral. A juicio del subsecretario, este es un paso crucial para asegurar que se respete la voz del pueblo venezolano durante el proceso de transición democrática.
Kozak destacó que la estabilización de Venezuela ha sido alcanzada en gran medida tras la captura de Nicolás Maduro y que el siguiente objetivo es avanzar hacia la recuperación económica y la reconciliación política. Según sus declaraciones, los temores de un incremento de la inseguridad y la migración masiva no se han materializado, lo que indica que las medidas implementadas están dando resultados. La fase dos de esta transición es, por tanto, de suma importancia para reconstruir la confianza en las instituciones del país.
En este contexto, el subsecretario mencionó que las autoridades interinas venezolanas han estado trabajando en promover una ley de amnistía y la liberación de presos políticos, que son pasos considerados necesarios para fomentar un ambiente político más inclusivo. Kozak indicó que recientemente se han liberado a otros 50 presos políticos, pero subrayó que aún persiste un número significativo de 485 presos políticos, según organizaciones no gubernamentales, lo que indica que queda mucho por hacer en términos de derechos humanos en el país.
Finalmente, Kozak reafirmó que Estados Unidos continuará presionando sobre los ingresos petroleros de Venezuela, asegurando que dichos recursos están siendo utilizados para apoyar la transición política. El funcionario concluyó enfatizando el apoyo de la administración estadounidense al fortalecimiento institucional en la región, así como la creación de condiciones propicias para una transición democrática efectiva en Venezuela, que incluya la participación activa de la oposición y el restablecimiento del proceso electoral como pilar fundamental de la política nacional.
