La cifra de fallecidos tras el devastador terremoto de magnitud 7.4 en Colombia ha aumentado a 224, con alrededor de 800 heridos, según lo confirmado por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales). El movimiento telúrico, registrado a las 8:34 a.m. hora del Este, tuvo su epicentro en San José del Palmar, un municipio del departamento del Chocó, situado a una profundidad de 103 kilómetros. Este trágico evento ha dejado una profunda huella en la población y ha generado una respuesta urgente de las autoridades que trabajan para evaluar la situación y brindar ayuda a los afectados.

Las cifras de víctimas reflejan una distrubición alarmante, siendo las áreas urbanas las que concentran la mayor parte de las pérdidas humanas tras el sismo. La ciudad de Cali, capital del departamento de Valle del Cauca, reporta lamentablemente un total de 85 personas fallecidas. A su vez, Pereira, la capital de Risaralda y localidad cercana al epicentro, ha confirmado 66 muertes. Cabe destacar que estos números solo corresponden a los principales cascos urbanos, dejando de lado las zonas rurales y pequeños poblados de los departamentos afectados, donde se teme que el número de víctimas sea considerablemente mayor, ya que aún no se han actualizado las cifras en muchas de estas áreas.

El impacto del terremoto ha ido más allá de la pérdida de vidas. La infraestructura de varias ciudades ha sufrido daños irreparables, lo que ha generado una grave crisis en la red hospitalaria, aeropuertos y servicios públicos. En total, se estima que al menos 165 edificios han colapsado en las ciudades de Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia. Estas localidades se encuentran actualmente en alerta roja, lo que indica la gravedad de la situación y la necesidad urgente de asistencia humanitaria para ayudar a los damnificados en esta difícil etapa de recuperación.

Mientras tanto, la comunidad nacional e internacional se ha movilizado para brindar apoyo. Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, ha ofrecido enviar rescatistas a Colombia para ayudar en las labores de búsqueda y rescate, que se tornan más complicadas a medida que los días pasan y la situación se torna más crítica. Además, Estados Unidos ha manifestado su disposición para colaborar con Colombia en estos momentos de necesidad extrema, lo que podría significar una ayuda vital para los afectados por esta catástrofe natural.

Las imágenes y videos que circulan en redes sociales documentan la magnitud de la destrucción que ha dejado el sismo, dejando a la población en un estado de shock y desesperación. Las autoridades están trabajando contrarreloj para retirar los escombros y localizar a las personas desaparecidas, que hasta el momento, se cuentan por miles. La situación sigue evolucionando, y se espera que en los próximos días se realicen más evaluaciones de daños, así como un recuento más preciso de las víctimas en un país que ahora enfrenta uno de los episodios más trágicos de su historia reciente.