
Los devastadores terremotos que azotaron el norte de Venezuela el pasado miércoles han dejado un saldo trágico de 1,450 fallecidos y 3,150 heridos, según informó este domingo el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. En una alocución transmitida por Venezolana de Televisión, Rodríguez catalogó esta calamidad como «la más brutal catástrofe natural que haya sufrido nuestro país en su historia». La emergencia ha afectado a más de 12,700 familias, que se enfrentan a la pérdida de seres queridos y a graves daños en sus hogares y comunidades.
Los sismos, registrados con magnitudes de 7,2 y 7,5, han causado estragos en la infraestructura del país, con un total de 774 edificios comprometidos, de los cuales 189 se encuentran en ruinas completas y 585 sufrieron daños significativos. Entre las estructuras afectadas se encuentran 38 hospitales, 44 centros comerciales y otras 1,645 instalaciones. Las autoridades están evaluando los daños y trabajando incansablemente para restablecer el orden y la seguridad, mientras los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros.
El estado de La Guaira, considerado el más afectado por los sismos, ha visto un éxodo de pacientes hacia hospitales en Caracas para recibir cuidados médicos urgentes. Un total de 527 personas han sido trasladadas desde esta región. Ante la magnitud del desastre, las labores de búsqueda y rescate cuentan con el apoyo de rescatistas extranjeros. Actualmente, 2,624 rescatistas y 137 perros entrenados están trabajando arduamente, respaldados por una flota de 49 vehículos y 85 toneladas de suministros médicos y de rescate.
En medio de esta crisis, la solidaridad de la población ha brillado con la incorporación de miles de voluntarios en las tareas de emergencia. Hasta ahora, 7,876 ciudadanos se han registrado en el Poliedro de Caracas para colaborar en las labores de rescate y remoción de escombros, especialmente en las zonas más afectadas de La Guaira. También se ha implementado una línea telefónica de atención psicológica para ayudar a aquellos que sufren de ansiedad y estrés postraumático como resultado del desastre, así como una plataforma digital para reportar desaparecidos, aunque la cifra de personas sin localizar aún no ha sido precisada por el Gobierno.
Este domingo, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunió con los equipos internacionales que han llegado a prestar su ayuda y agradeció el respaldo ofrecido en las operaciones de rescate y asistencia a las víctimas. La situación en el país sigue siendo crítica, mientras fluyen informaciones de Estados Unidos sobre la posibilidad de enviar más ayuda económica durante esta emergencia. A pesar del colapso logístico que complica el apoyo humanitario, los ciudadanos y organizaciones en el exterior buscan maneras de contribuir, organizando centros de acopio para brindar ayuda a quienes han perdido todo en esta tragedia.
