
La cooperación, la confianza y una presencia sostenida en el tiempo han orientado el trabajo de Transelec en el desarrollo del proyecto Tineo-Nueva Ancud, con una mirada puesta en iniciativas de largo plazo, capaces de dialogar con el territorio y proyectarse más allá del inicio de las obras.
Según información corporativa de sostenibilidad de Transelec, su trabajo se sostiene bajo un enfoque integral con una convicción a largo plazo: el valor de los proyectos se construye sobre relaciones de confianza como base.
Desde la empresa destacan que, al momento de iniciar las obras del proyecto Tineo-Nueva Ancud, el vínculo con las comunidades del trazado y del cruce estará avanzado, con compromisos formalizados y actores locales que conocerán en detalle el proyecto.
Tineo-Nueva Ancud es un proyecto que contempla la construcción de una línea de transmisión de alta tensión con el fin de conectar la subestación Tineo con la subestación Nueva Ancud, a lo largo de cerca de 90 kilómetros.
Esto permitirá reforzar la conexión eléctrica entre el continente y la isla de Chiloé, respondiendo al crecimiento sostenido de la demanda energética en el territorio.
Transelec y el vínculo comunitario
El Estudio de Impacto Ambiental, establece que los compromisos voluntarios del proyecto se enmarcan en la Política de Sostenibilidad y relacionamiento comunitario de la empresa y surgen a partir de:
- La línea base de medio humano.
- La evaluación de impactos ambientales.
- Las observaciones ciudadanas recogidas en procesos de participación anticipada y formal.
Estos compromisos no responden a exigencias regulatorias directas, sino a una decisión voluntaria de generar valor territorial y social, estructurada en diferentes ejes estratégicos que incluyen fomento del desarrollo local, gestión comunitaria y puesta en valor del paisaje.
En el marco del desarrollo del proyecto, se llevaron a cabo numerosos encuentros con comunidades locales como parte de un proceso de participación ciudadana voluntaria.
Estas instancias permiten dar a conocer las principales características del proyecto, identificar oportunidades de mejora y recabar antecedentes para diseñar ajustes en respuesta a inquietudes de carácter comunitario y medioambiental.
Como indica la normativa, para el proyecto Tineo-Ancud se llevó a cabo el proceso de participación ciudadana formal, con una duración de 18 semanas, durante las cuales se realizaron 24 actividades.
Diálogo comunitario y gestión del vínculo con las comunidades
El proyecto contempla un sistema permanente de gestión comunitaria y socialización durante la fase de construcción, cuyo objetivo es asegurar un diálogo fluido y oportuno con las comunidades del área de influencia.
Entre las principales definiciones de este compromiso, se establece la designación de ITO Social y Comunitario, presente durante toda la construcción, junto con la habilitación de canales formales, acciones y respuestas.
Este sistema busca generar confianza, atender inquietudes relacionadas con polvo, ruido, tránsito, residuos o seguridad, y prevenir conflictos mediante una relación directa y trazable
Consulta y compromisos voluntarios
En ese marco, el proceso de Consulta Indígena se tradujo en un conjunto de medidas orientadas al rescate y fortalecimiento de prácticas culturales y productivas tradicionales de ocho comunidades indígenas del área de influencia.
Estas acciones se orientan a promover el desarrollo local a través de fondos y acompañamiento técnico para iniciativas vinculadas al bosque nativo, el uso tradicional del territorio y actividades productivas locales, definidas de manera conjunta con las propias comunidades.
Plan Maestro Territorial del Canal de Chacao
De forma complementaria, la empresa impulsó voluntariamente este plan, elaborado a partir de entrevistas con actores locales, instituciones y organizaciones sociales.
Este instrumento busca servir como guía para poner en valor el contexto paisajístico actual y futuro del cruce, promoviendo iniciativas locales que integren desarrollo económico, turismo y la puesta en valor del patrimonio natural y cultural del área, desde una visión territorial integral.
Inversión social
Transelec también ha definido un plan adicional de inversión social dirigido a ocho localidades aledañas al trazado de la línea, tanto en el continente como en Chiloé.
El objetivo de este plan es impulsar procesos de desarrollo local diseñados y construidos junto a las comunidades, a través de mesas de trabajo donde vecinas y vecinos participan en la definición de prioridades y acompañan la implementación de las iniciativas en sus territorios.
Avanzando más allá del cumplimiento normativo, el proyecto Tineo-Nueva Ancud incorpora un enfoque de relacionamiento comunitario basado en el diálogo temprano, la participación y la inversión social como ejes centrales.
A través de compromisos voluntarios, el proyecto establece mecanismos permanentes de comunicación con las comunidades, mesas de trabajo participativas y un plan de inversión social diseñado junto a los territorios, orientado al desarrollo local, la puesta en valor del paisaje y el fortalecimiento de prácticas culturales y productivas.
Este enfoque busca integrar la infraestructura al entorno social y ambiental, construyendo relaciones de confianza y legitimidad que se proyectan durante toda la etapa de construcción y más allá de ella.
