La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU ha lanzado un urgente llamado a la comunidad internacional para recaudar 98 millones de dólares destinados a asistir a 850,000 personas afectadas en Venezuela tras los devastadores terremotos que sacudieron el país el 24 de junio. Según las cifras oficiales más recientes, estos seísmos dejaron un trágico saldo de más de 5,278 muertos, y las consecuencias han sido catastróficas para miles de familias que enfrentan la pérdida de sus hogares y medios de subsistencia. Durante una rueda de prensa, Maria Moita, directora de Respuesta Humanitaria y Recuperación de la OIM, subrayó la crítica necesidad de estos fondos para proporcionar ayuda humanitaria inmediata y efectiva.

Moita destacó que una de las prioridades más urgentes es garantizar el alojamiento para los afectados. Las imágenes de familias viviendo en refugios temporales, con amigos o en condiciones precarias son escalofriantes. «Muchas familias siguen viviendo en refugios temporales, con familiares o en cualquier lugar donde puedan encontrar espacio», manifestó la directora de la OIM, quien recientemente recorrió las zonas más impactadas por los terremotos. La falta de vivienda adecuada no solo afecta la calidad de vida de los sobrevivientes, sino que también incrementa su vulnerabilidad psicológica y emocional en un momento ya de por sí crítico.

En su intervención, Moita subrayó la necesidad de realizar un seguimiento efectivo de las poblaciones desplazadas, así como de entender las dinámicas del desplazamiento dentro del país. «Comprender dónde se están desplazando muchas de las personas afectadas es esencial para que la ayuda pueda llegar a quienes realmente la necesitan», enfatizó. Este aspecto es crucial en un contexto donde muchas personas siguen viviendo junto a edificios que se han derrumbado o que están gravemente dañados, en espera desesperada de noticias sobre sus seres queridos atrapados o tratando de rescatar sus escasas pertenencias.

Asimismo, la responsable de la OIM destacó la resiliencia del pueblo venezolano ante la adversidad. «El pueblo de Venezuela ha demostrado una fortaleza extraordinaria ante una pérdida enorme; ahora nuestra responsabilidad es estar a su lado, no solo tras las consecuencias inmediatas del desastre, sino durante todo el largo camino hacia la recuperación», afirmó Moita. Este compromiso subraya la importancia de una respuesta coordinada e integral que incluya no solo asistencia inmediata, sino también el desarrollo de planes a largo plazo que aseguren la rehabilitación y reconstrucción de las comunidades afectadas.

Finalmente, Moita concluyó su declaración instando a la comunidad internacional a unir esfuerzos y responder de manera solidaria ante esta crisis humanitaria. La OIM, en colaboración con otras agencias de la ONU y gobiernos, trabaja para garantizar que la ayuda llegue a los más necesitados y que las familias venezolanas tengan la oportunidad de reconstruir sus vidas. La situación sigue siendo crítica, y cada día que pasa es vital para proteger y restablecer la dignidad de miles de personas que enfrentan una de las tragedias más grandes de su historia reciente.