La violencia se ha apoderado de las calles de Culiacán, capital del estado de Sinaloa, después del espeluznante hallazgo de 16 cuerpos apilados dentro de una camioneta blanca, junto con otros cuatro cadáveres colgados de un puente en la carretera México 15. La Fiscalía del Estado informó que los cuerpos colgados no tenían cabezas, que fueron encontradas en una bolsa de basura cercana. Los macabros descubrimientos han elevado la preocupación sobre el incremento de la violencia en esta región, donde los enfrentamientos entre grupos del crimen organizado son cada vez más frecuentes.

Las autoridades también informaron que todos los cuerpos hallados pertenecían a hombres y presentaban múltiples heridas de bala, lo que indica que se trata de muertes violentas relacionadas con la guerra por el control del narcotráfico en Sinaloa. La tensión en la ciudad ha llevado a que las escuelas cierren y que los negocios se vean obligados a instalar medidas de seguridad ante el aumento de disparos. La situación es tan crítica que hombres enmascarados han comenzado a patrullar las calles en motocicletas, lo que ha generado un clima de terror entre la población.

Feliciano Castro, portavoz del gobierno estatal, condenó estos asesinatos y destacó que las autoridades deben reevaluar su estrategia para combatir el crimen organizado, dada la magnitud de la violencia que se ha desatado en Culiacán. En sus declaraciones, afirmó que las fuerzas militares y policiales están colaborando para tratar de restaurar la paz en la región. Sin embargo, la comunidad permanece en alarma ante la incapacidad de las autoridades para controlar la situación.

La violencia en Culiacán se ha intensificado en los últimos meses, especialmente desde el arresto de Ismael «El Mayo» Zambada en julio de 2024, lo cual fue resultado de una traición provocada por uno de los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán. Desde entonces, La Mayiza y Los Chapitos, dos facciones del Cártel de Sinaloa, han entablado una feroz guerra por el control del narcotráfico en la región, dejando un rastro de sangre y creciente desesperación entre los residentes.

Este reciente auge de violencia ha llamado la atención de diferentes medios internacionales, como The Associated Press, que destacan la grave crisis de seguridad presente en la región. La comunidad y las autoridades están bajo presión para poner fin a esta escalofriante racha de homicidios, y muchos se preguntan cuándo podrán recuperar la paz y la seguridad que una vez caracterizó a Culiacán.