Una nueva controversia ha estallado en las redes sociales luego de que un video se hiciera viral, mostrando a dos mujeres en un Costco de México llenando jarras grandes con refresco de las máquinas de autoconservicio. El clip, que ha acumulado más de 700,000 visualizaciones en la plataforma X (anteriormente Twitter), ha desencadenado un animado debate sobre los límites del servicio de recarga gratuita que ofrece la popular cadena mayorista. En el video se observa cómo las mujeres, tras llenar las jarras, las colocan cuidadosamente en una caja de cartón, sugiriendo que tienen la intención de transportarlas fuera del establecimiento.

A pesar de las críticas iniciales que generó el video, muchos usuarios en redes sociales han salido en defensa de las mujeres involucradas, aduciendo que hay un contexto que justifica su acción. Un internauta comentó que las mujeres en cuestión compraron una gran cantidad de perritos calientes, contabilizando más de 50 unidades, lo que las llevó a necesitar una cantidad mayor de bebida para acompañar su compra. Según la misma fuente, hay otro video donde se puede ver un «termo gigante» que también utilizaron para facilitar el transporte de las bebidas.

Un aspecto que ha marcado el debate es el hecho de que ambas mujeres contaban con los vasos oficiales que Costco proporciona al adquirir refrescos en la zona de alimentos. Esto teóricamente les brinda acceso a la recarga ilimitada, lo que añade complejidad a la situación. Mientras una parte de los internautas sostiene que hubo un abuso del sistema, otros defienden el derecho de las mujeres a maximizar un servicio por el cual ya habían pagado. «¿Y si compraron el equivalente en hot dogs?», cuestionó un usuario, sugiriendo que si las bebidas correspondían a sus compras, no habría motivo para el escándalo.

Las reacciones en línea han sido diversas. Algunos usuarios critican la reacción de otros al considerar que el hecho de que dos mujeres lleven refrescos de un supermercado multimillonario resulta insignificante. Un comentario popular resumió esta percepción de indignación: «Están llorando porque 2 señoras le ‘roban’ gaseosa a un supermercado millonario». Este tipo de comentarios evidencian una tendencia a ver la situación como un problema menor en un contexto económico donde las grandes cadenas no sufren realmente por el ‘robo’ de bebidas.

Hasta el momento, Costco no ha emitido un comunicado oficial acerca de este incidente. Las políticas de la cadena sobre el uso del servicio de recarga pueden diferir entre países y locales, pero generalmente están pensadas para un consumo personal e inmediato dentro de las instalaciones. La controversia, sin duda, ha suscitado reflexiones sobre la naturaleza de los servicios al cliente y cómo las políticas pueden adaptarse para evitar situaciones similares en el futuro.