
Después de cuatro años, la compañía de danza contemporánea Intronauta vuelve a la Sala Principal del Teatro Biobío en Concepción, ofreciendo una propuesta creativa y emocional que aborda temas universales como el amor, la muerte, los miedos y el tiempo. Este regreso se enmarca en la celebración del Día Internacional de la Danza y pretende conmemorar a través del arte del movimiento. La función está programada para el miércoles 29 de abril a las 19:30 horas y, a un precio especial de $4.500, se espera que una vez más se congregue a una gran audiencia, similar a la exitosa primera temporada de la obra, que atrajo a más de 600 espectadores.
Bajo la dirección artística de Joel Inzunza, la obra Intronauta se presenta como un acto de ‘‘salto de fe’’, caracterizado por su narrativa fragmentaria y las imágenes corporales que propician un diálogo constante entre el cuerpo y el espectador. Esta nueva versión, que se lleva a cabo en la Sala Principal, simboliza más que un simple montaje; representa una nueva lógica de perspectiva que destaca la relación íntima y la proyección del gesto en un espacio más amplio. Inzunza enfatiza que, aunque la obra expande su físico, se ha esforzado por mantener la cualidad de atención interna esencial que caracteriza a Intronauta.
El regreso de Intronauta también marca el cierre de la programación curatorial de Teatro Biobío, la cual ha estado dedicada a celebrar las artes del movimiento con diversas propuestas escénicas de compañías locales de la región del Biobío. A lo largo del día, los asistentes podrán participar en la jornada de Prácticas Sin Pausa, donde se ofrecerán clases de diferentes estilos de danza, lo que servirá como preámbulo ideal para la función de Intronauta, invitando al público a vivir una experiencia sensorial que conecte la práctica del movimiento con una reflexión emocional profunda.
Desde su estreno inicial en 2025 en la Sala de Cámara, Intronauta ha evolucionado y se ha enriquecido gracias al proceso de autogestión y a la colaboración de un elenco diverso que incluye a artistas como Nathalie Backit, Bárbara Bañados y Luis Ulloa. Inzunza ha expresado que esta nueva presentación busca no sólo preservar la esencia de la obra, sino también explorar nuevas dinámicas escénicas que le permitan mantener su cercanía emocional. Para el elenco, el reto es mantener ese estado arriesgado de expresión íntima, a pesar de la mayor escala y complejidad que implica actuar en un nuevo contexto.
La obra también representa un avance en el reconocimiento de la danza contemporánea en la región. A pesar de que la historia de obras locales en la Sala Principal ha sido limitada, Inzunza observa este regreso como una gran oportunidad tanto para dialogar sobre las condiciones de creación artística en Concepción como para hacer visibles los procesos que han estado emergiendo desde el territorio. Al cerrar este ciclo, Inzunza y su equipo invitan a la audiencia a reflexionar sobre el papel de la danza contemporánea local, buscando que estas experiencias no se consideren como eventos aislados, sino como parte de un continuo que fortalezca la presencia y relevancia del arte en el ámbito cultural.
