
La secretaria del Departamento de Estado de Puerto Rico, Rosachely Rivera Santana, anunció que la Isla se preparará para enviar un contingente de 55 rescatistas hacia Venezuela en respuesta a la emergencia causada por los recientes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5. Durante una conferencia de prensa, Rivera Santana destacó que entre los rescatistas se incluirán 12 expertos en manejo de emergencias, 11 paramédicos y 32 bomberos, con el objetivo de ofrecer ayuda vital a la población afectada en el país sudamericano. Sin embargo, la funcionaria se mostró cautelosa al no poder ofrecer una fecha concreta para el despliegue del equipo, enfatizando que la autorización del gobierno federal de EE.UU. es un factor determinante para la respuesta, lo que ha generado inquietud entre quienes desean colaborar.
A pesar de la incertidumbre sobre la logística, Rivera Santana aseguró que desde los momentos posteriores a los sismos, se han realizado gestiones para coordinar la ayuda necesaria. Se han enviado comunicaciones tanto al Departamento de Estado de EE.UU. como a la Embajada estadounidense en Caracas, con el fin de establecer la mejor manera de contribuir. La secretaria de Estado expresó su compromiso de ejecutar esta ayuda de forma responsable y transparente, asegurando que cada donativo de los puertorriqueños llegue efectivamente a los damnificados. Esta coordinación incluye el trabajo con organizaciones venezolanas en Puerto Rico, como Casa Venezuela y el Ateneo Venezolano, que ofrecen valiosas perspectivas sobre la realidad que enfrenta su país y sus comunidades.
La apertura de cinco centros de acopio oficiales a lo largo de Puerto Rico ha sido parte de esta estrategia de ayuda, permitiendo a la ciudadanía y a organizaciones locales participar activamente en el esfuerzo humanitario. Los centros estarán ubicados en Guaynabo, Manatí, Ponce, Mayagüez y Fajardo, facilitando que toda la ayuda recolectada sea centralizada y organizada adecuadamente para su envío a Venezuela. Rivera Santana recibió numerosas llamadas de alcaldes y organizaciones que buscan contribuir, y enfatizó la importancia de canalizar estas acciones a través de rutas oficiales para asegurar que los materiales lleguen a quienes más lo necesitan, lo que refleja un sentido de unidad y solidaridad entre los puertorriqueños.
En cuanto a los donativos monetarios, la secretaria solicitó que se realicen a través de organizaciones acreditadas como Cáritas Puerto Rico, que tiene la capacidad de efectuar transferencias directas y rápidas hacia quienes las necesiten en Venezuela. El director ejecutivo de Cáritas, el padre Enrique Camacho, instó a la población a identificar sus aportaciones específicamente para los damnificados de los terremotos, resaltando la importancia de la comunicación constante entre organizaciones para coordinar la ayuda. Esto garantiza que se adquieran los productos más urgentes según las demandas específicas, incluyendo alimentos y medicinas, fundamentales en una situación de emergencia.
A la par con los esfuerzos de asistencia, el Departamento de Estado también está al tanto de la situación de puertorriqueños en Venezuela, como es el caso de la exdiplomática María Clemencia López Ramírez y su esposo puertorriqueño, que se encuentran desaparecidos tras los temblores. La gobernadora de Puerto Rico expresó su preocupación por la comunidad venezolana residente en la Isla y aseguró que el gobierno hará todo lo posible para brindar ayuda. Se ha notado un creciente sentimiento de angustia en la comunidad ante la tragedia, evidenciado por un número alarmante de personas reportadas como desaparecidas tras el desastre. La nueva página web «Desaparecidos Terremoto Venezuela» ha mostrado más de 77,000 reportes de desaparecidos, lo que subraya la magnitud de la crisis humanitaria que enfrenta el país vecino.
