Guerra entre Rusia y Ucrania

Solo falta “una chispa” para que haya una confrontación militar entre Rusia y Ucrania. Así lo declaró este lunes el jefe de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Josep Borrell, quien aseguró que Moscú ya ha movilizado 150.000 tropas a la zona limítrofe. Entretanto, Ucrania inició ejercicios antiterroristas a gran escala para proteger sus fronteras. La tensión es latente.

El conflicto entre Rusia y Ucrania, que inició en 2014 por la anexión de la península de Crimea, nunca ha terminado. Pero ahora la tensión se aviva con el mayor despliegue de tropas rusas jamás visto en la frontera.

“Hay más de 150.000 soldados rusos concentrados en las fronteras de Ucrania y Crimea. El riesgo de una mayor escalada es evidente (…) una chispa puede saltar aquí o allá”, aseguró el jefe de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Josep Borrell.

Se trata de una cifra incluso superior a la estimación de 110.000 proporcionada el miércoles por el ministro de Defensa de Ucraniano, Andriy Taran.

Un peligro inminente

Borrell agregó que el mayor despliegue militar ruso hasta la fecha es peligroso, tanto por la concentración de tropas como por los hospitales de campaña militares preparados y todo tipo de armamento de guerra en el lugar.

Pese a las advertencias, la UE descartó ordenar nuevas sanciones contra Moscú durante la reunión de cancilleres este lunes. Optan, por ahora, por una mayor presión diplomática. “Moscú debe pasar de la provocación a la cooperación”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas.

Durante años, el bloque comunitario se ha opuesto firmemente a la anexión de Crimea, pero no ha podido hacer nada al respecto.

Ucrania inicia ejercicios militares para proteger sus fronteras

Como resultado del accionar de Moscú, el Ejército ucraniano comenzó este 19 de abril ejercicios “antiterroristas” a gran escala para proteger objetivos estratégicos y las fronteras del Estado, según anunció el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU).

Según un comunicado, los militares ucranianos buscan “contrarrestar posibles amenazas y acciones subversivas”.

Las maniobras abarcarán casi la totalidad de las regiones del país y tendrán especial vigilancia para los sistemas de energía y transporte. En algunas localidades podrían imponerse restricciones a la circulación de vehículos y peatones, verificación de documentos de identidad e inspección de automóviles, por lo que las autoridades ucranianas piden comprensión a sus habitantes.

“Los ejercicios se realizan en condiciones lo más próximas a las reales, y con estricto respeto a los derechos y libertades de los ciudadanos”.

Además del Ejército ucraniano, el comando Europeo de Estados Unidos también se ha puesto en alerta máxima por una posible confrontación militar en la zona.

¿Por qué Rusia está desplegando más tropas a la frontera?

Los expertos apuntan a varias razones. Primero, el conflicto que empezó en 2014 no ha cesado. Más de 14.000 personas han muerto en siete años de combates entre las fuerzas ucranianas y los separatistas respaldados por Rusia en el este de Ucrania que estallaron después de la anexión de la península de Crimea por parte de Rusia.

Hace ocho meses, las dos partes firmaron un armisticio que desescaló el conflicto. Pero el incumplimiento al acuerdo no tardó y con ello cientos de violaciones al cese al fuego. Desde finales del pasado marzo, Rusia inició un despliegue de artillería pesada y tropas más amplio hacia la región de Dombás, en la frontera del este de Ucrania, donde detonó la crisis por Crimea.

Rusia, que a diferencia de otras ocasiones, no ha negado el traslado de tropas a esta zona, asegura que tiene el derecho de mover fuerzas armadas dentro de su territorio y que sus acciones no representan ninguna amenaza.

La justificación de Moscú

Si bien no es la primera vez que lo hace, la magnitud de la concentración militar sumada al trasladado, incluso, de brigadas que empleó en los conflictos con Afganistán y Chechenia ahora lo hace preocupante. Moscú justifica una presunta alianza entre Kiev y Washington para preparar un supuesto ataque en su contra.

Pero el movimiento del Kremlin también podría apuntar a una estrategia política, como lo señaló el director de Human Rights Watch, Kenneth Roth, debido a la caída en la popularidad del presidente Vladimir Putin, con cerca de 20 años en el poder, que enfrenta protestas por el encarcelamiento del líder opositor Alexéi Navalny y la recesión económica, entre otras razones.

En el pasado, Putin ha utilizado el conflicto con Ucrania para tratar de aumentar su nivel de aceptación. Justamente, el próximo octubre los rusos irán a las urnas para renovar su Parlamento, la Duma, y el partido del jefe de Estado está en riesgo de perder su control mayoritario, debido a la caída de la popularidad del mandatario. Aún no está claro si Rusia tiene otros planes en la frontera.