Legisladores de diversos sectores han exigido al Gobierno chileno que la Cancillería remita una carta formal de protesta hacia Argentina, tras las polémicas declaraciones del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde. En una reciente entrevista, Valverde afirmó que el Estrecho de Magallanes y su extremo sur son parte de la soberanía argentina, lo que ha encendido las alarmas en Chile. Su declaración se realizó en el canal de YouTube «La Fábrica del Podcast» y se centró en la importancia estratégica de la región, describiéndola como una «llave bioceánica» crucial para el acceso entre el Atlántico y el Pacífico. Estas manifestaciones han revivido viejas tensiones entre ambos países, a menudo marcadas por disputas sobre la soberanía en la zona austral.

La reacción en Chile no se ha hecho esperar. Mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores ha mantenido una postura cautelosa, reafirmando la soberanía indiscutible de Chile sobre el Estrecho de Magallanes en base a tratados históricos de 1881 y 1984, algunos parlamentarios han exigido una respuesta más contundente. La situación se complica cuando se considera el contexto de un pasado plagado de controversias, en las que diversas declaraciones de autoridades argentinas han aumentado la tensión entre las naciones. De hecho, muchos consideran que son necesarias acciones diplomáticas claras para evitar que tales afirmaciones se normalicen.

El diputado Alejandro Riquelme Ducci, representante por Magallanes, ha sido uno de los críticos más vocales, afirmando que la posición argentina no puede ser vista como un simple desliz. Al recordar episodios anteriores como la Directiva de Política de Defensa Nacional de Argentina en 2021 que mencionaba la «exploración, estudio y control conjunto» del Estrecho de Magallanes, Riquelme advirtió que las repetidas reafirmaciones de soberanía por parte de Argentina constituyen un patrón preocupante que Chile no puede ignorar. En sus declaraciones, instó a que Chile exija una rectificación de estas afirmaciones que cuestionan la soberanía chilena sobre la región.

Riquelme concluyó que es crucial que la Cancillería chilena actúe con firmeza, demandando una «aclaración y rectificación inequívoca» del Gobierno argentino. «Magallanes es Chile. Nuestra soberanía no está en discusión, no se comparte y no se negocia», enfatizó. Estos llamados a la acción han resonado entre otros legisladores, incluyendo al diputado Luis Fernando Sánchez, quien también ha instado al Gobierno de Javier Milei a clarificar su postura respecto a lo que muchos consideran un atentado contra la soberanía chilena. Estas demandas son una clara respuesta al creciente sentimiento nacionalista que ha surgido en torno a la defensa del territorio.

La preocupación por la seguridad territorial también se refleja en las palabras de varios chilenos que se sienten ofendidos por las aseveraciones de Valverde. «Los chilenos vamos a estar siempre atentos y no aceptaremos estas declaraciones, donde se intenta afirmar que parte de nuestro territorio no nos pertenece», declaró uno de los mantendores de esta protesta. La situación actual entre Chile y Argentina enfatiza la necesidad de un diálogo diplomático efectivo y de respeto por los acuerdos internacionales, ya que las tensiones en la zona sur de América del Sur continúan afectando las relaciones bilaterales.