En una remota comunidad, donde las condiciones climáticas y la distancia suelen obstaculizar el acceso a actividades culturales, el teatro se ha convertido en un pilar fundamental. Durante el invierno, cuando el frío extremo y la nieve complican aún más el panorama, iniciativas como las de la Agrupación Cultural Malotun Ortiga se vuelven esenciales. Su proyecto Escena Ambulante ha logrado llevar el arte a las localidades de la Región de Aysén, ofreciendo experiencias enriquecedoras a niños, jóvenes y familias, y convirtiendo al teatro en un medio poderoso para acercar historias y generar encuentros entre los habitantes.

Este año, la edición del 2023 de Escena Ambulante se desarrolló con notable éxito y rigor, recorriendo las comunas de Chile Chico, Puerto Chacabuco, Balmaceda y Coyhaique entre junio y agosto. Con un total de 16 funciones en su programación, que incluyó teatro, narración oral, títeres y circo, el evento estuvo dirigido mayoritariamente a escolares, asegurando que los más pequeños tuvieran acceso a estas experiencias artísticas. La iniciativa fue posible gracias al financiamiento del Fondo Nacional de Artes Escénicas y el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

A pesar de las adversas condiciones climáticas que caracterizaron este invierno, donde las temperaturas descendieron hasta los -14 °C, la participación del público fue notable. Verónica Ibieta, directora de Escena Itinerante, enfatizó la importancia de la vinculación comunitaria durante este proceso, destacando la colaboración con municipios y escuelas locales. Las actividades no solo han propiciado un acceso inmediato al arte, sino que también han servido para fortalecer la comunidad cultural de Aysén al integrar a compañías 100% regionales.

La experiencia fue especialmente significativa para las familias que asistieron. César Saldivia, un padre que disfrutó de las funciones junto a sus hijos, se mostró entusiasta acerca de la importancia de estas iniciativas en un mundo cada vez más digitalizado. «Es una fantástica idea poder participar de esta clase de actividades con la familia y que los niños puedan vivirlo», comentó, resaltando la necesidad de ofrecer experiencias reales que contrarresten el impacto de la tecnología en los más jóvenes.

Escena Ambulante no solo ha llevado espectáculos gratuitos y de calidad a distintas localidades, sino que también ha puesto de relieve la imperante necesidad de mantener una agenda cultural activa durante los fríos meses invernales. En un escenario donde la distancia y el clima imponen sus propios términos, la oferta cultural debe ser accesible para todos. Así, Malotun Ortiga continúa con su compromiso de hacer del arte un recurso comunitario, recordando que la posibilidad de encontrarnos en torno a una historia siempre debe estar presente, independientemente de los retos que se presenten.