El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha convocado de manera urgente al Comité Nacional para el Manejo de Desastres tras el fuerte terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el país en la mañana de este lunes. Desde su llegada al cargo el pasado viernes, el mandatario ha tomado medidas inmediatas para enfrentar la crisis. «He asumido directamente el liderazgo de la atención por la emergencia en San José del Palmar», declaró, enfatizando su compromiso con las comunidades afectadas y la importancia de una respuesta coordinada.

Para hacer frente a esta situación de emergencia, el presidente De la Espriella ha ordenado la instalación de un Puesto de Mando Unificado, que permitirá coordinar eficientemente la atención a los daños y a los damnificados. Las autoridades nacionales están colaborando con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para consolidar información sobre los efectos del sismo en los 32 departamentos del país. En este contexto, el presidente indicó: «Estamos evaluando la situación para conocer los reportes de todo el territorio y coordinar las acciones necesarias. Mantendremos informados a los colombianos».

En cuanto al impacto en la costa pacífica, la Dirección General Marítima (Dimar) ha descartado cualquier alteración en el nivel del mar tras el evento telúrico. De acuerdo con estudios técnicos, no existe amenaza de tsunami para la región tras el sismo, que ocurrió a las 7:34 a.m. a unos 20 kilómetros de San José del Palmar, en Chocó. Esta aclaración es vital para tranquilizar a la población que podría haber entrado en pánico ante la posibilidad de un maremoto.

El Servicio Geológico Colombiano ha precisado que el epicentro del terremoto se localizó en San José del Palmar, con una profundidad estimada de 96 kilómetros. El movimiento fue percibido con gran fuerza no solo en Chocó, sino también en ciudades distantes como Bucaramanga, Santander, Bogotá, Medellín, Cali, Cúcuta, Barrancabermeja y Valledupar. Las autoridades locales, incluidas los cuerpos de socorro como Bomberos y Defensa Civil, se han movilizado rápidamente para inspeccionar estructuras y atender a la población.

Las cifras y los daños causados por el terremoto aún se están evaluando, y se espera que en las próximas horas se proporcionen más detalles sobre los daños materiales y personales. Las líneas de atención están habilitadas y el número 123 ha sido activado para que los ciudadanos puedan reportar emergencias. El gobierno, bajo la dirección de De la Espriella, se compromete a brindar asistencia rápida y efectiva a todos los afectados por este desastre natural.