Transporte sustentable en América

Según un informe publicado por la Corporación Financiera Internacional y C40, los avances sustentables relacionados al ámbito del transporte han arrojado positivas cifras durante este último tiempo. En Latinoamérica, Colombia y Chile son los dos países que más autobuses eléctricos han implementado.

No todo son malas noticias para Latinoamérica, considerando que estamos viviendo una de las peores crisis de la historia producto de la pandemia del coronavirus. Esto, porque según cifras actuales nuestro territorio ha presentando grandes avances en cuanto a sustentabilidad y transporte se trata. La llegada de autobuses eléctricos a algunos países ha motivado esta situación, que espera repetirse en varias naciones del mundo.

Según el estudio “Los modelos de negocio innovadores muestran un gran potencial en América Latina”, elaborado por la Corporación Financiera Internacional (IFC) y C40 (grupo de ciudades unidas para combatir el cambio climático), el territorio latinoamericano podría convertirse en un ejemplo a seguir en el mundo después de la crisis sanitaria.

El caso de Colombia y Chile

Dentro de los países que más han presentado avances en su transporte, se encuentran Colombia y Chile. Por su parte, el primer país contará con una flota que contará con 1.485 autobuses eléctricos este año, la cual llegará a este número cuando se sumen 596 vehículos nuevos a los que ya existen en su capital Bogotá. Con esto los colombianos pasarán a tener una de las flotas más grandes fuera de China, país que posee en su mayoría autobuses eléctricos para el transporte.

Por otro lado, Chile no se queda atrás, ya que en los últimos años ha sumado un total de 776 autobuses eléctricos que circulan por la ciudad de Santiago. Según lo que han expresado los realizadores de este estudio, todo este éxito que han mostrado estos países se basa en las alianzas que han logrado establecer los gobiernos con los privados, a través de innovadores sistemas de concesión.

Sistema de concesión innovador

La modernización del sistema de transporte público en estos países ha pasado por un sistema de concesión que no suele verse en todo el mundo. En la mayoría de los países del globo, los gobiernos son los que se encargan de financiar el transporte, el cual en muchas ocasiones no cuenta con la calidad necesaria para trasladar de buena forma a sus pasajeros. En el caso colombiano y el chileno, grupos privados se encargan de invertir y mantener las flotas de autobuses eléctricos, a cambio de obtener ganancias económicas con ello.

Según lo que detalla el estudio, algunos países que no cuentan con este tipo de sistemas, han tenido ciertos problemas derivados de la pandemia. Entre marzo y abril del año pasado, el flujo de pasajeros disminuyó entre un 70% y 90%, lo que causó graves caídas en las ganancias que se obtienen por pasaje, lo que llevó a que países como Brasil presentaran graves pérdidas en términos de transporte.

Una alternativa a considerar

Fuera de todos los desafíos que representa innovar en nuevos métodos de transporte sustentables como los autobuses eléctricos. Estos significan una alternativa que puede rentar con el paso del tiempo, ya que no ocupan los mismos recursos energéticos tradicionales como la bencina, sino que, se nutren de energía eléctrica, mucho más barata y renovable.

El reporte de la IFC y C40, tiene un apartado en donde se habla de esto, comentando que si se toma en cuenta la inversión inicial, los costos operacionales y de mantención, el ahorro que se obtiene de la no ocupación del diésel como combustible es mayúsculo. Por otro lado, si se consideran las ganancias a nivel medioambiental, gracias a la no emisión de gases contaminantes, la inversión en vehículos eléctricos siempre será positiva.

Por otra parte, el estudio también realiza una comparación entre lo que tuvieron que enfrentar hace algunos años las irrupciones de energías limpias como la eólica y solar, las que tuvieron ciertas dificultades, pero que hoy ya comienzan a brillar en ciertas industrias.

A modo de conclusión, establecer sistemas de transporte basados en energías limpias, que no contaminen nuestra atmósfera y que además permitan un ahorro para los bolsillos de usuarios y gobiernos, se hace algo indispensable para el mundo de hoy, el cual luego de terminada la crisis querrá salir de casa y disfrutar de un mundo más limpio en donde caminar al aire libre no conlleve ningún peligro para la salud de los ciudadanos del mundo.