
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, desafió el lunes la advertencia de su homólogo estadounidense, Donald Trump, respecto al cierre del espacio aéreo venezolano. En un comunicado a través de la plataforma X, Petro enfatizó que «EE.UU. no tiene el derecho de cerrar el espacio aéreo venezolano» y anunció que su gobierno ha decidido restablecer el «servicio aéreo civil con Venezuela». Esta declaración se produce en un contexto de creciente tensión entre ambos países y en medio de un despliegue militar estadounidense en el Caribe, lo que ha suscitado preocupaciones de una escalada bélica en la región.
A pesar de la advertencia de Trump, las aerolíneas colombianas Wingo y Satena, junto con otras compañías internacionales como Copa Airlines de Panamá y Boliviana de Aviación, continúan realizando vuelos hacia Venezuela. La Aeronáutica Civil de Colombia comunicó que el espacio aéreo venezolano «permanece plenamente abierto y operativo», descalificando las afirmaciones de Trump como carentes de «validez operativa» y sosteniendo que dichas declaraciones generan confusión en el sistema de aviación civil. Esta postura de la autoridad aeronáutica colombiana busca reafirmar la soberanía del espacio aéreo venezolano en un momento de tensiones geopolíticas.
Sin embargo, varias aerolíneas, incluidas Iberia y Air Europa, han decidido suspender temporalmente sus operaciones hacia Venezuela aduciendo razones de seguridad. Iberia ha cancelado sus vuelos hasta el 31 de diciembre, mientras que Air Europa ha hecho lo propio hasta el 12 de diciembre, lo que refleja el nerviosismo en el sector aéreo frente a la inestabilidad en la región. Por su parte, Latam Colombia ha paralizado sus operaciones a Venezuela indefinidamente debido a la suspensión del permiso de operación por parte del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) de ese país.
El presidente Petro ha manifestado su intención de invitar a la comunidad internacional a restablecer el servicio aéreo con Venezuela y ha cuestionado la legalidad de las afirmaciones de Trump. Reconociendo la importancia de los diálogos en un contexto internacional convulso, Petro instó a la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) a convocar una reunión para discutir lo que calificó como el cierre «completamente ilegal» del espacio aéreo venezolano. Esta postura refleja un alineamiento con la defensa de la soberanía nacional frente a intervenciones externas.
Las tensiones entre Caracas y Washington han aumentado desde que Trump ordenó un despliegue militar en el Caribe, supuestamente para combatir el tráfico de drogas, una medida que es percibida por el gobierno venezolano como una amenaza para su estabilidad. A medida que la situación se desarrolla, Colombia se posiciona firmemente a favor del diálogo y la legalidad internacional, invitando a otras naciones a reconsiderar sus políticas hacia Venezuela en un momento de incertidumbre y potencial conflicto.
